¡AREQUIPA DE MIS TEMBLORES!

 ¡AREQUIPA DE MIS TEMBLORES!

Dicen que el agnóstico más férreo activa su fe cuando la tierra tiembla con fiereza, y es que no hay incertidumbre más grande que estar en esos primeros segundos de movimiento y no saber si será un temblor pequeño y moderado o estamos frente a un gran terremoto.

Arequipa es lamentablemente asidua a estos eventos telúricos, algunos hasta bromean con la idea diciendo que la personalidad de un arequipeño se fue formando conforme a los constantes sismos, llegando al punto de incluso tomar con ligereza estos eventos.

Al pertenecer al Cinturón de Fuego del Pacífico; el Perú ha sido receloso testigo de muchos sismos, uno de los que me tocó vivir a corta edad fue aquella tarde de sábado 23 de junio del 2001, un terremoto de 6.9 grados en la escala de Richter se ensañó con la ciudad blanca. Yo, inocente niño yacía en los exteriores de mi vivienda jugando con mis amiguitos de barrio, de pronto un fuerte estruendo dio inicio a un sacudón repentino que me dejó inmóvil, absorto, cada segundo que pasaba era una agonía al ver paredes desplomarse frente a mis ojos, el llanto de quienes despavoridos corrían por resguardo, la confusión de vecinos buscando a sus hijos y hasta la crudeza de personas heridas entre los escombros, todo esto a mis escasos 10 años, El polvo que abrumaba la atmosfera era tan denso como una neblina de invierno, Arequipa más que antes, era la ciudad blanca.

Es difícil aceptar que un sismo de magnitud 6,9 dejó 74 muertos, 2689 heridos y más de 21 mil damnificados, se rumoreó que esa no era la magnitud real, y que las autoridades bajaron la intensidad para no declarar el estado de catástrofe, lo cierto es que Arequipa y Moquegua quedaron hechas polvo frente a la furia de la naturaleza.

Los arequipeños tenemos aún grabada en la retina aquella foto de nuestra emblemática catedral con un de sus cúpulas en el suelo, y es que la naturaleza no distingue entre monumentos históricos o viviendas precarias, tal parece que nuestra ciudad está dolorosamente marcada por el destino de los sismos. De esto ya han pasado 19 años, y todavía no hemos recibido un sismo de tal magnitud, muchos expertos señalan que el fuerte terremoto es inminente, hoy, mañana o incluso mientras usted este leyendo este artículo podría ocurrir, la tierra es inesperada con sus designios, queda en nosotros darle importancia a los simulacros o acciones preventivas y hacer caso a los consejos de Defensa Civil, si me permite el atrevimiento, yo le pregunto: ¿Tiene usted una mochila de emergencia a la mano? Sin ser pitoniso, puedo asegurarle que más de 50% no.

Es momento de tomar conciencia y prepararse para lo inevitable, seamos un ejemplo para otras regiones, Arequipa es más grande que sus temblores.

Jeison Rosas

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