JUANITA: DE AREQUIPA PARA EL MUNDO

 JUANITA: DE AREQUIPA PARA EL MUNDO

Hace 25 años el mundo quedaba maravillado con el descubrimiento de una doncella sacrificada a los Apus por parte del imperio inca, el más poderoso de Sudamérica. Aunque Juanita –como fue denominada- no pasó por un proceso de momificación, su cuerpo mantiene un excelente estado de conservación producto de las bajas temperaturas del nevado Ampato donde estuvo enterrada por más de 500 años y fue hallada en 1995 por el arqueólogo estadounidense Johan Reinhard y el andinista peruano Miguel Zárate. La erupción de un volcán cercano, el Sabancaya, hizo que sus cenizas y residuos derritan el hielo y expongan a su doncella.

Se sabe que los incas tenían mucho respeto por sus deidades, y cada cierto tiempo realizaban ofrendas y sacrificios para asegurar su protección y ayuda. Juanita fue parte de este tipo de veneración, se cree que fue escogida por su pureza para calmar la furia de los volcanes que se mantenían activos y que atemorizaban a los incas. Gracias a ella se pudo tener certeza de que los incas sacrificaban mujeres en sus rituales, por lo que significó un gran aporte a nuestra historia.

Hoy esta niña continúa asombrando a peruanos y extranjeros en el Museo Santuarios Andinos de la Universidad Católica De Santa María, donde es exhibida en una urna a 19 °C, temperatura necesaria que mantiene su buen estado de conservación.

Al conmemorarse 25 años de su descubrimiento, la casa Marianista reabre las puertas de su museo con un ingreso gratuito por todo el mes de noviembre de 9:00 a 14:00 horas en grupos de 5 personas cumpliendo todos los protocolos de bioseguridad, de esta manera se busca incentivar el turismo tan golpeado en esta pandemia. Ya no hay más excusas, uno puede visitar a Juanita y conocer parte de nuestra historia.

Arequipa tiene un sin número de atractivos turísticos y Juanita es uno de ellos, visitarla y poder ver de cerca su apacible rostro y su excelente estado a pesar de los siglos es maravilloso, uno puede acercarse y de inmediato trasladarse a ese imperio que se extendió por gran parte del América del Sur, entender las tradiciones y costumbres de nuestros antepasados, en pocas palabras, Juanita es esa mediadora entre el imperio incaico y nuestra actualidad.

Jeison Rosas

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